Naturaleza

¿Qué es una retama? ¿Cómo son sus flores? Aprende a reconocer estos peculiares arbustos

La retama es un género de plantas muy peculiares. Son arbustos de gran utilidad, sea para la salud, para nutrir suelos degradados, estabilizar dunas o para adornar jardines. Algunas especies pueden alcanzar los 3 metros de altura y se identifican por las características de las flores retamas y los frutos. Crecen en terrenos con luz solar directa. 

El significado de retama proviene de la palabra hebrea “rotem” y que luego se adoptó por el árabe andalusí como “retam”. Sin embargo, el nombre tiene relación con los topónimos: retamar, retamares, etc. Muchas veces, cuando surge la pregunta qué es la retama, se suele vincular con una tradición española que se define con el verbo “retamar”. Consiste en abarrotar de flores las ventanas donde habitan mujeres hermosas en la noche de San Juan.  

La flor retama puede ser considerada de carácter ornamental. No obstante, su hábitat natural se ubica en extensas llanuras soleadas, asilvestradas, sin ningún cuidado de jardinería. Existen 3 variedades dentro del género retama: la sphaerocarpa o común (amarilla), retama monoesperma (blanca) y la dasycarpa. Las dos primeras son autóctonas del territorio español. Estas retamas tienen un margen de crecimiento entre 1 y 3 metros de alto. 

La planta retama pertenece a un género de arbustos del mismo nombre, identificados por el naturalista estadounidense Constantine Samuel Rafinesque. Forma parte del reino vegetal plantae, es decir, que es un organismo fotosintético. Además, pertenece a la familia Fabaceae

¿Por qué la retama pertenece a la familia Fabaceae?

Las plantas de la familia Fabaceae representan la mayoría de las especies lianas, árboles, arbustos y plantas herbáceas presentes en el planeta. El parentesco con la retama, proviene de que este género pertenece a la subfamilia Faboideae, y comparten rasgos específicos, como la capacidad de generar la fijación biológica del nitrógeno en suelos degradados.

¿Cómo reconocer las flores retamas?

Las flores retamas se presentan en diversos colores, dependiendo de la variedad. Las más comunes son la planta retama blanca y la planta de retama amarilla. Es esencial no confundirlas con el género Genista, entre las que se encuentran algunas especies con muchas similitudes, como la gayomba retama tintoreros y la hiniesta. También existe la retama roja, del género Cytisus y que resulta ser muy peculiar.

¿Por qué la retama del género Cytisus es una de las más distintivas?

Lo que hace que esta variedad se distinga de las demás es su floración. La flor de la retama roja expone este color en la superficie exterior sobre fondo amarillo. Es más pequeña que la flor de retama común. Cuando fue descubierta por el botánico francés Pierre Puissan, en 1886, se la clasificó dentro del género Genista. Sin embargo, en 1893 fue renombrada y reclasificada con la identificación actual.

Reconocer las flores retamas es la primera condición para identificar la planta y sus características más significativas. La retama sphaerocarpa (amarilla), que crece en zonas de cultivos y alrededor de las vías de tránsito, suele confundirse con la retama de olor o gayomba (Spartium junceum). La más distintiva es la monosperma por sus flores retamas blancas. Se la considera única en su especie. 

¿Por qué se confunde la retama sphaerocarpa con la de olor?

Esta es la verdadera razón de la confusión entre un género y otro. La retama sphaerocarpa es la más común, es del género retama, en cambio, la de olor o gayomba (Spartium junceum), es Genista. La diferencia se nota en el aspecto del fruto. La retama en flor amarilla produce frutos con una forma redondeada, concha dura y semilla negra de gran tamaño. En cambio, la retama de olor genera unos frutos alargados, que se abren al secarse y muestran varias semillas pequeñas.

Características más significativas de la retama

La retama requiere una serie de condiciones del suelo y ambientales para reproducirse. El principal factor para su crecimiento es la presencia de luz solar directa. Algunas especies crecen en terrenos secos y pedregosos o sueltos, no muy compactados, como es el caso de la retama común. En cambio, la monosperma se produce en arenales litorales y bordes de marismas. 

La retama sphaerocarpa se adapta perfectamente al ecosistema en el que crece. Regularmente no tienen hojas, solo brotes de hojillas que se caen rápidamente, por lo que sus tallos son fotosintéticos. Puede germinar sin demoras tras incendios o talas, debido a que sus raíces son profundas. Este ejemplar abunda en la península ibérica y en el norte de África. 

La planta de flores retamas color blanco o monoesperma crece más alta que la retama común. Además, sus ramas colgantes la hacen parecer de mayor talla. Crece en el litoral de Cádiz, en Flecha Litoral (Cartaya, Huelva, España), también tiene presencia en Portugal, el oeste de Asía y el norte de África. Es más común su uso como planta ornamental y para acondicionar los espacios donde descansa el ganado. 

Cómo son las flores retamas

La sphaerocarpa produce flores retamas de color amarillo. Estas alcanzan un tamaño vital de 0,5 milímetros. La época de floración de esta retama ocurre entre los meses de mayo y junio. La monosperma genera la peculiar flor blanca de un centímetro. Este ejemplar florece tanto en invierno como a principios de la etapa primaveral. 

En ambas plantas, los frutos son más grandes que las flores. Por ejemplo, en el caso de la retama de flor blanca, desarrolla un fruto que alcanza los 12 a 16 milímetros, contrario al fruto del ejemplar de flores retamas amarillas, que apenas crece 10 milímetros. Un aspecto a resaltar de la floración, es que se las aprovecha por sus propiedades diuréticas y purgantes. 

Situación de la retama blanca en la Flecha Litoral de El Rompido

En el municipio Cartaya (Huelva), existe una barra lateral de arena de unos 12 kilómetros de largo en las inmediaciones del océano Atlántico. Este espacio geográfico se conoce como la Flecha Litoral de El Rompido. Su constitución la conforma un gran sistema dunar de 360 hectáreas. En este espacio se desarrolla un sistema invasivo de la retama de flor blanca (monoesperma). 

Este fenómeno ha sido descubierto a través de un estudio realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Sevilla. Este tipo de retama es la más predominante dentro de la flora dunar, ocupando 117 hectáreas y estimulando cambios en el ecosistema. Esta alteración en el hábitat, hace que su reproducción y expansión se fortalezca, incrementando su dominio. 

Es sorprendente cómo esta retama en 45 años se ha multiplicado hasta 8 veces más que cualquier otra especie del lugar. Esta velocidad de crecimiento se debe al conejo silvestre. Esta especie animal es un gran dispersor. Se alimenta de los frutos de la retama durante el verano y expulsa las semillas a través del excremento, en distintos lugares. 

Otro factor que ha permitido que la retama de flor blanca, o monoesperma, se expanda por toda la Flecha Litoral de El Rompido es la prohibición del pastoreo. De hecho, la cabra, al alimentarse de la retama, suele consumir la semilla que la misma planta dispersa en el terreno. Es por ello que, en las zonas con la presencia de este animal, su crecimiento suele ser más limitado.  

Cómo la retama blanca afecta el hábitat de las dunas

La acción colonizadora de la retama de flor banca o monoesperma afecta el ecosistema de las dunas, como también afecta la acción del viento sobre la movilidad dunar, lo que produce un tipo de fijación que caracteriza al sistema de especies propias de ese territorio. Hay poblaciones de ejemplares claves que pueden perderse, como la de Thymus carnosus, además del nivel de afectación al esquema paisajístico con implicaciones en el turismo. 

En definitiva, saber qué significa retamas o qué es retama es completamente útil cuando se requiere conocer las plantas que proporcionan nutrientes esenciales a los suelos degradados de nuestro entorno. Además, a cualquiera de los tres ejemplares (sphaerocarpa, monoesperma y dasycarpa) se le considera popularmente como una planta medicinal retama.

A la retama y a las flores retamas se les considera parte esencial de la flora silvestre. Tienen mucho que aportar en el pastoreo y la agricultura. Aunque, también se les ha detectado un comportamiento invasivo, su función en el enriquecimiento de los suelos resulta trascendental.

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