Naturaleza

Tipos de fósiles: Las huellas olvidadas que influencian tu presente

¿Alguna vez te has preguntado qué es un fósil? Son sustancias que se han petrificado mediante procesos químicos y geológicos. La definición de fósiles indica que estos restos se encuentran en antiguos depósitos sedimentarios de la corteza terrestre. Existen diversos tipos de fósiles que van más allá de lo que enseñan en primaria y secundaria.

El registro fósil, donde se incluye toda la clasificación de fósiles, posee una cifra asciende a aproximadamente 1,5 millones de especies, aunque ese número se mantiene en constante aumento, ya que anualmente se descubren al menos 10.000 insectos.

¿Y qué significa fósil? Esta palabra proviene del latín “fossilis”, que significa “excavado”, como generalmente se encuentran los fósiles.

Fósil de un Smilodon Californicus (Postdlf, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

¿Cómo se forma un fósil?

La formación de los fósiles se da mediante un proceso bastante sorpresivo. En este caso, al morir una planta o un animal, se suelen convertir en alimento para otros y no se conservan durante millones de años. Sin embargo, la naturaleza necesita de la retroalimentación y hay animales que necesitan conservarse en lugar de servir como una fuente de alimento.

Para conocer cómo se forman los fósiles debe ocurrir la fosilización, la cual se puede lograr a partir de varios procesos. Algunas de ellas son:

Sedimentación

Los sedimentos de un animal o insecto, al morir, entierran su exoesqueleto y eso es lo que más resiste y se conserva en el tiempo. La sedimentación debe ocurrir lo antes posible para que el exoesqueleto se mantenga sin ninguna modificación.

Fundición

Este proceso de fosilización da origen a moldes de impresiones en negativo de todos los organismos. Pueden ser interiores o exteriores y, en particular, han logrado conservar diversas conchas de animales hasta el presente.

Mineralización

Como el agua también puede ayudar a conservar un cuerpo, lo ideal es que ese ser vivo, al morir, caiga en el agua y desfalleciera en ella. Algunos organismos marinos se pueden alimentar de las partes exteriores de los cuerpos pero no del esqueleto, que es lo que perdura en el tiempo.

Carbonización

La carbonización implica que sustancias como el oxígeno y el hidrógeno, las cuales acumulan los cuerpos de seres vivos, causan que perdure una capa de carbono que se encargará de conservar los restos de esos organismos en forma de lo que se conoce como huella.

Tipos de fósiles

Antes de definir cuáles son los tipos de fósiles, hay que separar los dos principales donde, posteriormente, se incluyen los diferentes subtipos.

Fósiles de individuo

Los fósiles de individuos se forman por una planta o un animal. En la mayor parte de los casos no se constituyen de un organismo entero, sino que más bien representa una parte de este la que fue fosilizada. En este caso se puede hablar de huesos, la mandíbula e incluso de la piel.

Fósiles de actividad

Un fósil de este tipo es el rastro de la actividad que dejaron los seres vivos y que hasta la actualidad se mantiene en forma de huellas, así como nidos impresos en distintos moldes. A estos se les tratan como fósiles de fundición.

¿Por qué los fósiles son importantes?

Los fósiles son importantes porque gracias al descubrimiento de miles de especies se han logrado conocer datos del planeta que en otras épocas no hubiera sido posible.

Icnofósiles

Este tipo de fósiles, también conocidos como pistas fósiles, son estructuras etológicas que se pueden identificar de forma individual y reflejan la morfología del organismo productor en mayor o menor grado. Su nombre viene el griego griego ikhnos: huella, marca.

Los icnofósiles pueden formarse de un solo elemento o varios que estén separados físicamente pero que compartan una conexión etológica, por ejemplo, algún rastro de pisadas. En la ciencia, las pistas fósiles son estudiadas por la Paleoicnología.

Generalmente, un alto porcentaje de icnofósiles es difícil de asignarlos a un determinado organismo. Incluso, en algunas ocasiones, generan dificultad para los paleontólogos, puesto que modifican sus estratos, incluyendo materiales de un período determinado que esté dentro de los de otro que sea más antiguo.

Microfósiles

Dado a su término “micro”, se trata de fósiles que cuentan con un tamaño menor al que se puede analizar por el ojo humano y es difícil llevar a cabo su análisis.

Por el tamaño

En comparación con los microfósiles, los eucariotas, al menos en su mayoría, son mayores en tamaño que los procariotas.

Por la complejidad de las formas

Generalmente, las formas más complejas se asocian con eucariotas y esto se debe principalmente a que poseen un citoesqueleto.

Microfósiles en un laboratorio (I, Drow male, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

¿Por qué son los fósiles microfósiles difíciles de analizar?

Los fósiles microfósiles difíciles de analizar porque tienen un tamaño muy pequeño y se necesita diferenciarlos de procariotas y eucariotas mediante rasgos de diagnóstico.

Resina fósil – Ámbar

También conocido por el término ámbar, la resina fósil es un polímero natural que ha sido encontrado en diferentes tipos de estratos alrededor del mundo.

Aquí se incluye la resina fosilizada en los árboles desde hace millones de años y se presenta en forma de piedras con una pigmentación amarillenta.

En el ámbar pueden encontrarse fósiles de insectos y otros pequeños animales que, en su momento, quedaron atrapados por la resina.

Una de las características de la resina fósil es que tienen una dureza que oscila entre 2.0 y 2.5 en la escala de Mohs. Además, cuenta con un índice de refracción de 1.5-1.6, tiene una gravedad entre 1.06 y 1.10 y un punto de fusión de 250-300 °C.10​.

¿Por qué entre los nombres de fósiles resina también está el ámbar?

Entre los nombres de fósiles resina también está el ámbar porque tiene una coloración naranja amarronada, conocida como ámbar, aunque existe diversidad de pigmentaciones como amarillas, miel y verdosas.

Collar de ámbar en exhibición (Silar, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons / Recorte, mejora de tono y resolución de la original).

¿Qué es un fósil viviente?

Un fósil viviente es un es un grupo de organismos emparentados​ con individuos organismos, los cuales son similares a las especies conocidas únicamente por el registro fósil.

Aquí se hallan todas las especies no extintas que han evolucionado lentamente y que, además, cuentan con algunos rasgos de sus antepasados más antiguos.

¿Por qué se les conoce como fósil viviente?

Se les conoce como fósil viviente porque aunque un fósil viviente no es exactamente una especie de fósiles, esta es una expresión informal y no tan científica.

¿Qué es fósil? Lo vemos a diario

Si alguna vez surgen las preguntas, ¿qué son fósiles? Y ¿qué fósiles has visto?, hay que saber que muchos de los edificios más antiguos de una ciudad están construidos con piedras que son producto de la geología de esa zona. Actualmente, son pocos los edificios que se construyen con piedras naturales, si no que más bien se utilizan materiales sintéticos para la construcción.

Hoy en día muchas de las ciudades que se construyeron con piedras ornamentales son vistas como museos en los que se pueden encontrar todo tipo de rocas. Precisamente, muchas de esas piedras ornamentales son rocas sedimentarias formadas a partir de la acumulación de sedimentos al fondo del mar o en diferentes medios. A esto se le conoce como fósiles.

Los diferentes tipos de fósiles en la clasificación de fósiles se diferencian en su tamaño y la especie a la que pertenecen. Algunos son microscópicos, difíciles de examinar, mientras que otros están más a la vista del ojo humano. Asimismo, pueden ser restos de animales, plantas o simplemente restos de sedimentos.

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Redacción
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